Es obvio para cualquiera que sea demócrata, el respeto. Respetar las diferentes formas de ver la vida. Respetar por tanto las ideologías que puedan surgir del libre pensar de las personas. Es y debe ser así.
Pero, me planteo una cuestión. ¿Qué hacer con las ideologías que no respetan a los demás que si las respetamos?. Pues voy con ello.
1. ¿Debo tratar por igual a quien siendo respetado, no me respeta?.
2. ¿Que puedo hacer para con las ideologías que han demostrado hasta la saciedad, ser enemigos de la humanidad?.
3. ¿Debo tratar por igual a un ladrón que a un ciudadano que no lo es y cumple con la ley?
Si parto de la premisa incuestionable que soy un ser humano, por tanto gregario, que necesito vivir en sociedad para estar en contacto con mis congéneres, tengo que aceptar que entre todos los que pensamos así, elaboremos unas normas para que nuestra convivencia sea lo mejor posible. A esas normas que entre todos elaboramos, las llamamos leyes y como hemos descubierto que la sociedad menos imperfecta es la democrática, pues esas leyes las elaboran en el Parlamento, sede de la Soberanía de la sociedad agrupada en países. Es decir, que todos ponemos allí a los que deben elaborar las leyes y por extensión, a los que deben vigilar para que se cumplan y a los que deben imponer su cumplimiento.
1.- Si soy un ciudadano que respeta las normas que todo hemos convenido, no puedo tratar igual a ciudadanos que las cumplen. Ejemplo. Cada mañana, el ejecutivo catalán viola leyes constitucionales básicas. Lo digo porque, cuando tomaron el cargo, prometieron o juraron respetar la Constitución y las Leyes. Y eso no es posible, proclamando repúblicas o no acatando lo que dice la ley. Con el agravante de reiteración, publicidad y desacato.
Este razonamiento básico, vale para los políticos como persona pública. Un Vicepresidente del Gobierno que apoya al independentismo catalán y vasco, no solo no debe ser Vicepresidente con su jura o promesa del cargo, sino que debe ser procesado por ello, por perjuro primero y por promover lo que no es Constitucional después. Con tantos agravantes, que no caben aquí. Como ejemplos de agravantes, numerosísimos videos y escritos de su colaboración con regímenes dictatoriales de extrema izquierda no democrática y dictatorial.
En consecuencia, no podemos tratar igual a un demócrata que respeta la ley y respeta la diversidad de pensamiento, que a uno que dice serlo, pero que acumula hechos irrefutables de no serlo.
2.- Está demostrado por infinidad de historiadores, escritores y gentes que aún viven, que el Comunismo y le Socialismo, son ideologías que acumulan hechos constatados que demuestran que son ideologías criminales y asesinas.
En una sociedad que quiera respetarse así misma y por tanto respetar a los que la componen, tener gentes con ideologías que han producido crímenes y asesinatos, como por ejemplo las Venezolanas, es incompatible. El Comunismo es incompatible con la sociedad racional y equilibrada. Y también lo es la versión más aseadas del comunismo, que es el socialismo. Por las mismas razones. Son ideologías similares, donde se admite un sentido y no el múltiple sentido que exige la Democracia. Y todavía hay que aguantar a tontos de babas decir, que esas ideologías son progresistas. Es decir, que alimentan el progreso. Ese concepto criminal de la ideología comunista que llaman progreso, es una ofensa a la inteligencia básica humana. La social- democracia, que existe poco y es confusa, podría aceptarse, ya que desde que la inventó Olof Palme, ha ido a menos y ya solo hablan de ella en España los del Psoe. Y en concreto su Secretario General, más conocido por ser el Presidente del Gobierno Actual, por habérsele visto meter papeletas en una urna para salir elegido y porque jamás miente.
En consecuencia, a esas ideologías, hay que apartarlas de la sociedad. Simplemente, prohibiendo su existencia y persiguiéndolas donde esté. Ejemplo muy conocido de prohibición de ideologías criminales es Alemania, donde está prohibido el partido comunista y el partido Nazi. Curiosamente, ambas cosas son muy parecidas si no iguales. Curiosamente, un Nazi es un nacional socialista. En España se da por ejemplo que existe el nacionalismo catalán excluyente. Y para más inri, se manejan argumentos de tipo genético. Lo cual es todavía menos tolerable. Lo mismo hacia Hitler y ya sabemos que pasó.
3. Un ladrón usurpa la propiedad privada. La propiedad privada es inherente al ser humano desde las prehistoria. No puede existir una sociedad equilibrada, si no existe el concepto de propiedad privada. No puede existir la Democracia por tanto, si no existe la propiedad privada.
Las ideologías Comunistas, y sus versiones blandas y aseadas, de todas las épocas desde Lenin, máximo genocida de la historia, han perseguido y prohibido la propiedad privada. Excepto para los dirigentes de esas ideologías, los cuales, se enriquecen de tal manera, que no pueden guardarlo en ninguna parte. En la actualidad, al que fue el país más rico del planeta en proporción, Venezuela, se le ha esquilmado de tal manera, que ya no hay que robar y se dedican al narcotráfico como fuente de ingresos de esos dirigentes. Tenemos en España, a dirigentes que han asesorado al máximo responsable de esta ideología en Venezuela, y campan a sus anchas, porque se amparan en la tolerancia del régimen democrático a la espera de agarrar el poder para no soltarlo.
Es más, tenemos un Secretario de Estado, que ha sido abogado de integrantes de Guerrillas Terroristas, que comulga con el Comunismo hasta babear literalmente con Lenin y sus multiples fechorías. Recientemente, no dudó en asegurar en una entrevista, que si se dieran las condiciones similares, haría lo. mismo que se hizo en Rusia con los Zares en referencia a la Monarquía Española.
Este hombre, obviamente fuera de lo aceptable por la sociedad, cobra del erario publico y tiene un cargo de suma importancia.
No puedo ni debo tratar por igual a una persona que se aparta de lo que aceptamos todos, como la ley, el libre pensamiento, la iniciativa individual, el respeto a lo privado, el respeto a las personas, el respeto a los maestros, médicos, etc. etc. etc. de la persona que practica todos esos respetos y es un ciudadano integrado en una sociedad que se quiere así misma y respeta la individualidad de todo humano.
En la sociedad, el colectivismo, llámese como se llame, le pongan el nombre que le pongan, no es aceptable.
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