Buenos días a todos.
Gracias a VOX, Hoy nos desayunamos con la predigestión hecha de otra ilegalidad incluso Constitucional, de este gobierno de mentirosos, sociatas, comunistas, separatistas y gente de mal vivir herederos de ETA.
Meter a un zorro a cuidar gallinas, sabe todo el mundo que no es buena idea. Y mucho menos hacerlo, a lo tonto, a lo incapaz, por narices, porque me da gana.
El Constitucional, tribunal destacado por su incansable trabajo de dormir siestas eternas, ahora que el sucesor de Stalin, el alumno destacado de Lenin haciendo un acto premeditado y calculado de huída de la política para volver pronto, se ha pronunciado sobre su ilegalidad al ser nombrado para la comisión de secretos de estado y encima hacerlo por Decreto Ley.
Esto lo sabía hasta el que reparte las bombonas de butano, pero el Constitucional, en un alarde de rapidez y eficacia, ha decidido hacerlo jurisprudencia y declararlo ilegal. Tenemos que volver a recordar, que este tribunal, aún no se ha pronunciado sobre la ilegalidad del primer estado de alarma. Y por exclusión, no se ha pronunciado sobre ninguno.
Hay una lista de cosas determinantes y tremendamente importantes para nuestra sociedad, que han sido recurridas al Constitucional, y que llevan años sin pronunciarse. Cosa muy grave en Democracia. Porque si comparamos estos hechos, con los mismos hechos y lo que tardan en pronunciarse en los países democráticos normales, es absolutamente irrefutable que el Constitucional sobra en nuestras instituciones. Sobra por ineptitud, vagancia, lentitud, ineficacia y sobre todo, porque este Tribunal, al igual que otros como el Supremo, están absolutamente politizados.
Motivo por el cual, ambos tribunales con frecuencia, se eternizan en las respuestas y como consecuencia, quedan sin efecto, porque hasta un niño sabe, que una justicia que tarda, no es justicia, no es nada. No se como vamos a arreglar esto de la Justicia. Pero hay que hacer algo.
Ese algo, no puede ser otra cosa, que reformar la Justicia. Pero no con palabras, sino con hechos. Una desaparición del Constitucional y abrir una sala específica para cuestiones constitucionales en el Supremo, puede ser una buena cosa.
Jueces que se dediquen a la política, no pueden volver a la judicatura o si vuelven que sea a los 20 años. Igual para los Fiscales y Fiscales generales. Exigir por ley, que la respuesta de un tribunal, no exceda de un tiempo determinado. Igual que para la instrucción de los casos. Pasan 10 y 12 años desde que se detiene a alguien por cualquier motivo y se le juzga. Y con frecuencia, esta persona ha rehecho su vida y la supuesta enmienda de integración en la sociedad que implica una condena penal, queda por tanto sin efecto.
Por ultimo recordar aquí, que la diferencia ente una dictadura y una democracia, es precisamente la Justicia. Los derechos y el ejercicio de ellos, solo son validos cuando la Justicia está amparando estos derechos. ¿Pasa eso en España?. A veces si y a veces no.
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